convi-08

• La defensa de la vida y la dignidad de los niños, niñas, adolescentes, hombres y mujeres es un imperativo ético impostergable y una exigencia del seguimiento de Cristo.
• La Trata de Personas es un delito de lesa humanidad que vulnera masivamente los derechos humanos fundamentales.
• Todos somos víctimas potenciales de este flagelo. Ignorarlo es favorecerlo.
• Como cristianos y como sociedad civil tenemos la responsabilidad social de visibilizar, prevenir y contrarrestar este delito, identificado como una nueva forma de esclavitud.